El triatlón actúa en muchos casos como un motor de generosidad para personas que conectan a través de él.

Poco pensaba Juan Miguel Esteban Aceituno cuando puso pie en prisión que acabaría siendo la persona, al menos de puertas afuera, que es hoy.

“El loco del patio”, como lo conocían reclusos y guardias, comenzó a correr durante horas alrededor de un patio de 120 metros para mantenerse vivo en un lugar tan fatídico.

Su mentalidad y capacidad de esfuerzo se vio recompensada y ahora, años más tarde, puedes verlo compitiendo en numerosos eventos de resistencia.

Porta como estandarte su lema #CorreLibre, además de llevar una carrera profesional como entrenador en este ámbito.

Motor de generosidad

El Ironman solidario de “El loco del patio”

Durante esta maldita crisis sanitaria, Juanmi ha organizado el evento IronForChildren.

Preparado con la ayuda de @fundacionochotumbao y que sirvió para recaudar fondos destinados íntegramente a dos propósitos:

  1. Atender a familias sin ingresos para adquirir bienes de primera necesidad.
  2. Atender a menores con carencias educativas para que no se les puedan presentar desventajas decisivas en su desarrollo.

No hay excusas, solo retos que realizar y metas que alcanzar. El triatlón puede activar la generosidad en tu interior.

Saludos #VeganosTriatletas

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